Nuestro proyecto es en esencia un proyecto de Responsabilidad Social Universitaria (RSU) en el que se han implicado dos universidades públicas, la USAC de Guatemala y la UCA de España. Llevamos ya unos meses de recorrido en los que hemos mantenido encuentros virtuales y los denominados Talleres de Intercambio Metodológico. En este tiempo los coordinadores de las distintas líneas de transferencia han tenido la ocasión de conocerse personalmente, hecho importante, y de conocer qué hacen en sus respectivas universidades. El objetivo último del proyecto es la transferencia de buenas prácticas en el ámbito de la RSU a partir del trabajo real que cada una de las ha realizado hasta la fecha. Sin embargo ahora estamos en un momento del mismo en el que pueden surgir algunas dudas sobre qué hay que hacer en realidad en estos momentos y en el futuro del proceso.
Debemos tener claro que la transferencia de conocimiento es un proceso colaborativo en el que, como es nuestro caso, las partes intercambian el conocimiento adquirido en el campo o sector en el que se trabaja. Hablamos del conocimiento acumulado por las universidades a partir de sus experiencias, programas o del simple desarrollo de muchas de sus actividades culturales o de carácter social. Ese conocimiento es propio de cada una de las instituciones y lo que nuestro proyecto promueve es el mutuo intercambio del mismo. No existe la obligación de ejecutar en una universidad lo que ha conocido en la otra y viceversa. Lo que nos enriquece es el conocimiento mutuo, otra cosa serán las posibilidades y voluntad de implementar los saberes adquiridos a través el proyecto. Esa tarea, aplicar o desarrollar lo aprendido, es una tarea de futuro en el que indudablemente intervienen la voluntad, la necesidad y los recursos de que disponga cada institución. Al día de hoy, a los coordinadores de las diferentes líneas e transferencias, lo que les corresponde es conocer y reflexionar sobre la conveniencia de cada línea de conocimiento para la realidad de su universidad.












